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La Casa Blanca de Trump negocia términos éticos para ley cripto en EE.UU.

Un funcionario de la Casa Blanca de Trump está negociando directamente con los demócratas del Senado para resolver preocupaciones éticas que bloquean la Ley CLARITY, un proyecto que define la regulación de activos digitales. Si se llega a un acuerdo, el proyecto podría pasar a votación en el Senado, proporcionando reglas más claras para empresas e inversores de criptomonedas.
Un funcionario de la Casa Blanca de Trump está negociando directamente un compromiso ético con los demócratas del Senado sobre la Ley CLARITY, despejando el último gran obstáculo para una votación en el pleno del Senado sobre el proyecto de ley de estructura del mercado de criptomonedas.

Las conversaciones, informadas el martes por el periodista Pete Rizzo y citadas por The Defiant, se centran en el lenguaje ético que ha frenado la legislación, incluso cuando los legisladores han avanzado en el marco más amplio. La Ley CLARITY tiene como objetivo definir cómo se regulan los activos digitales en los EE. UU., incluyendo dónde la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (CFTC) trazan sus respectivas líneas. Para las empresas de criptomonedas, ese tipo de claridad podría ser tan importante como cualquier catalizador de precios.

El hecho de que la Casa Blanca esté ahora en conversaciones directas es notable. Las disputas éticas suelen ser el tipo de problema secundario que puede hundir silenciosamente un proyecto de ley en las etapas finales del proceso, especialmente cuando la política subyacente ya ha avanzado a través de gran parte de la maquinaria política. Si los demócratas y la Casa Blanca pueden acordar un lenguaje que satisfaga a ambas partes, el Senado podría finalmente someter la medida a votación.

Eso sería un paso significativo para la industria de los activos digitales, que ha pasado años presionando a Washington por un conjunto de reglas más claro. Una ley de estructura de mercado no pondría fin al debate regulatorio, pero podría dar a las bolsas, corredores y emisores de tokens una idea más clara de qué cae bajo la ley de valores y qué no. Ese tipo de certeza tiende a ayudar a la formación de capital, los lanzamientos de productos y las plataformas de negociación que han estado esperando una guía más firme.

Aún así, el resultado no está garantizado. Cualquier acuerdo ético debe sobrevivir al escrutinio del Senado, y el proyecto de ley más amplio aún podría enfrentar objeciones de legisladores que desean reglas de divulgación más estrictas, protecciones más sólidas para el consumidor o una definición más estrecha de qué tokens califican para el tratamiento de productos básicos. El camino desde las conversaciones a puerta cerrada hasta una votación en el pleno puede estrecharse rápidamente.

Para los operadores, el próximo indicador es claro: estar atentos a un acuerdo ético formal, un aviso de programación del Senado o cualquier declaración de la Casa Blanca o del personal clave de los comités. Si esas piezas encajan, la Ley CLARITY pasará de meses de negociación a una votación real, y los mercados de criptomonedas probablemente comenzarán a valorar una mayor probabilidad de una reforma federal de la estructura del mercado.