La Consumer Technology Association está presionando al Senado para que avance sin demora con la Ley CLARITY, respaldando una iniciativa que ya cuenta con el apoyo de más de 1.200 empresas miembro, incluidas Amazon, Apple y Google. Para los mercados de criptoactivos, el proyecto de ley es importante porque ayudaría a definir qué activos digitales caen bajo las normas de valores y cuáles recibirían un tratamiento diferente, una división que ha dejado a las empresas adivinando cómo cumplir con la regulación.
El grupo industrial comunicó a los legisladores que la medida debería ser llevada al pleno ahora, en lugar de dejar que se estanque en el comité. Este tipo de cabildeo es crucial en Washington, donde el momento oportuno puede determinar las probabilidades de aprobación tanto como el texto del propio proyecto de ley.
La senadora Cynthia Lummis, una de las defensoras más firmes de los criptoactivos en el Senado, respondió a la mañana siguiente con una declaración pública en la que rechazaba la idea de que los desarrolladores pudieran enfrentarse a responsabilidades penales simplemente por escribir código. Su argumento fue contundente: tratar el desarrollo de software como un delito sería absurdo. El comentario llega en un momento delicado para el sector, que ha pasado años argumentando que los creadores de código abierto no deberían ser equiparados con los actores maliciosos que mueven fondos o gestionan bolsas.
Para los operadores, la cuestión política no se centra tanto en los titulares como en las reglas que se deriven de ellos. Un marco federal más claro podría reducir la incertidumbre legal para las bolsas, los emisores de tokens y los custodios, lo que tiende a fomentar el apetito por el riesgo en el mercado de activos digitales en general. Si el Senado aprueba el proyecto de ley, no resolverá todas las dudas de inmediato, pero acercaría a Washington a un régimen viable tras años de aplicación fragmentada de la ley.
Lo que está en juego es especialmente importante para las empresas con sede en EE. UU. que han retrasado lanzamientos o han trasladado equipos al extranjero para evitar el riesgo regulatorio. Una ley como CLARITY podría ayudar a mantener más desarrollo de productos, liquidez y actividad comercial dentro de Estados Unidos. Si se estanca, la misma incertidumbre permanecerá, lo que ha afectado repetidamente a las decisiones de inversión y de listado.
Por ahora, el punto clave a observar es si el liderazgo del Senado programará una votación en el pleno o si la medida seguirá estancada en el debate de procedimiento. Los operadores de criptoactivos también estarán atentos a cualquier cambio en la redacción sobre la responsabilidad de los desarrolladores, ya que es ahí donde se ha producido el rechazo más enérgico.
Más de 1.200 empresas tecnológicas piden al Senado aclarar las normas
Más de 1.200 empresas tecnológicas, entre ellas Amazon, Apple y Google, instan al Senado a avanzar con la Ley CLARITY para definir qué activos digitales se rigen por las leyes de valores. Unas reglas claras reducirían la incertidumbre legal para las empresas de criptoactivos y los inversores, ayudando al mercado a operar con menos riesgo.