Las posiciones largas apalancadas en los mercados de criptomonedas colapsaron durante un periodo de cinco días, con liquidaciones que alcanzaron un total de $5.4 mil millones. El daño máximo se produjo el 4 y 5 de junio, cuando las pérdidas diarias superaron los $400 millones cada día, indicando una fuerte desinversión de apuestas alcistas excesivamente apalancadas en un contexto de alta volatilidad.
La magnitud de esta reducción de apalancamiento es relevante porque refleja hasta qué punto los operadores estaban extendidos antes de la caída. Las llamadas de margen generaron un efecto dominó en las principales exchanges, forzando el cierre automático de posiciones que los traders ya no podían mantener. Los mercados de futuros perpetuos, donde se utiliza el apalancamiento más agresivo, fueron los más afectados.
El 4 y 5 de junio fueron días especialmente duros. Las posiciones que parecían rentables con precios más altos se desplomaron cuando los precios spot y de futuros cayeron en picada. Un trader con una posición larga de $100,000 y un apalancamiento de 5x solo necesita un movimiento del 20% en contra para perder todo su colateral. En un mercado con fluctuaciones intradía del 15-25%, esa matemática se vuelve rápidamente fatal. Los motores de liquidación de las exchanges trabajaron sin descanso, lanzando órdenes de venta en un mercado ya en caída y acelerando la espiral hacia abajo.
El patrón general revela el costo de la complacencia. En las semanas previas al desplome, los traders habían estado incrementando agresivamente el apalancamiento, apostando a una continuidad del alza. Las tasas de financiamiento en futuros perpetuos se volvieron positivas, indicio estándar de que los largos están dispuestos a pagar a los cortos para mantener sus posiciones. Cuando el sentimiento cambió, esas posiciones demasiado extendidas no tuvieron dónde refugiarse.
Las liquidaciones de este tamaño también afectan a los traders spot que observan desde fuera. Cada cierre forzado inunda el mercado con presión de venta, aplastando las ofertas y ampliando los spreads. La liquidez desaparece justo cuando los traders minoristas y pequeños más la necesitan. El efecto cascada, donde una venta forzada genera otra, convirtió lo que podría haber sido una corrección moderada en un desplome.
El período de cinco días que finalizó el 6 de junio sugiere que lo peor de la reducción inicial del apalancamiento pudo haber pasado, pero el riesgo sigue presente. Será clave observar si los volúmenes diarios de liquidación regresan a niveles normales o vuelven a aumentar con nueva debilidad. Si las posiciones se estabilizan y las tasas de financiamiento se vuelven negativas, indicará que los traders ajustaron su apetito por el apalancamiento. Un retorno a financiamiento positivo sugeriría que no se aprendió una lección duradera.
Se eliminaron $5.4 mil millones en posiciones largas apalancadas durante el pico de volatilidad del 4-5 de junio
Más de $5.4 mil millones en posiciones largas apalancadas fueron liquidadas en cinco días. Las pérdidas diarias superaron los $400 millones el 4 y 5 de junio, lo que indica una fuerte presión de venta y reducción del apalancamiento.