Japón enfrenta el riesgo de elevaciones agresivas en las tasas de interés si los responsables de política no reaccionan con rapidez a la inflación que ha aumentado por la guerra en Irán. Makoto Sakurai, exmiembro de la junta del Banco de Japón (BOJ), advirtió que la inflación de consumo podría acelerar hasta un 3,5% para el otoño. indica el creciente aumento de burbujas en los mercados bursátil e inmobiliario, alertando que el banco central podría repetir errores de políticas que llevaron a décadas de estancamiento económico en Japón.
El BOJ mantiene actualmente su tasa de política a corto plazo en apenas 0,75%, a pesar de que la inflación supera su objetivo del 2% durante cuatro años consecutivos. Los operadores ven una probabilidad del 80% de que en la reunión de junio se eleve la tasa en 25 puntos básicos, hasta el 1,0%. Sakurai mencionó que mantener los costos de endeudamiento demasiado bajos durante mucho tiempo sólo aumenta el riesgo de incrementos mucho más drásticos después. Añadió que será prácticamente inevitable una estagflación a partir del tercer trimestre de 2026, debido a la presión creciente en los precios energéticos.
El contexto económico de Japón sigue siendo frágil. Aunque su economía creció un 2,1% anualizado en el primer trimestre de 2026, ya muestra indicios de desaceleración. El aumento de los costos de combustible y las interrupciones en las cadenas de suministro están erosionando los márgenes corporativos, mientras que la escasez de mano de obra impulsa al alza los salarios. La debilidad persistente del yen ha obligado al banco central a intervenir directamente en el mercado cambiario, vendiendo dólares para apoyar su moneda local.
Sakurai trazó paralelos con fines de los años 80, cuando el BOJ mantuvo una política monetaria flexible pese a que los precios de los activos aumentaban. Esa demora infló una burbuja enorme, y el ciclo posterior de endurecimiento agresivo la estalló, dando paso a 30 años de estancamiento económico. Con el índice Nikkei en niveles elevados, el riesgo de repetir esta historia preocupa a los traders macro.
Para los mercados globales y operadores de criptomonedas, un cambio repentino en la política monetaria japonesa podría provocar una liquidación rápida de las posiciones yen carry trade, impactando directamente la liquidez mundial. Los participantes deben observar con atención la decisión del BOJ en junio y cualquier intervención adicional en la divisa, que serán indicadores clave para la circulación global de capitales.
El BOJ podría aumentar agresivamente las tasas por inflación impulsada por la guerra en Irán
Un exfuncionario del Banco de Japón advierte que la inflación podría acelerar hasta 3,5% debido a la guerra en Irán. Esto podría forzar al banco a subir las tasas y generar riesgos de estancamiento económico.