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Abogado: direcciones de Bitcoin inactivas no son propiedad abandonada

Un abogado argumentó en un tribunal de Nueva York que el Bitcoin inactivo durante años no puede ser reclamado como propiedad abandonada. Esto refuerza que solo los poseedores de las claves privadas controlan su Bitcoin, sin importar el tiempo de inactividad.
Una batalla legal sobre quién es el propietario de las direcciones de Bitcoin inactivas desde hace mucho tiempo –incluida una vinculada a Satoshi Nakamoto– dio otro giro el viernes cuando el abogado de activos digitales Ian Cohen presentó un escrito de réplica adicional para contrarrestar los últimos argumentos de los demandantes.

Cohen, quien intervino por primera vez con una opinión de tipo amicus curiae en mayo, responde a la refutación presentada por el demandante anónimo "Noah Doe" y dos empresas de Wyoming. Los demandantes quieren que un tribunal declare que los Bitcoin que han permanecido intactos durante años deben ser tratados como propiedad abandonada, otorgándoles efectivamente la propiedad.

La cuestión legal central es: ¿se aplica la ley de propiedad abandonada de Nueva York a los Bitcoin autocustodiados? Cohen dice que no. En su última presentación, argumentó que un largo período sin transacciones no es evidencia de renuncia. "La propiedad de Bitcoin pertenece al titular de las claves privadas", escribió Cohen, añadiendo que conocer solo una dirección pública no significa que alguien haya "encontrado" el activo.

Alex Thorn, jefe de investigación de Galaxy Digital, destacó la presentación en X. "La inactividad no equivale a abandono", dijo Thorn, indicando que los Bitcoin pueden permanecer inactivos por innumerables razones: tenencia a largo plazo, herencia o simplemente claves perdidas.

Galaxy Digital publicó un análisis separado indicando que incluso si los demandantes ganan el caso, todavía no pueden mover los Bitcoin a menos que obtengan las claves privadas. Esa realidad subraya una característica básica de Bitcoin: la posesión es el control, y ninguna orden judicial puede descifrar una clave privada.

El caso es ampliamente visto como una prueba de los principios fundamentales de los derechos de propiedad para los activos digitales. Un fallo en contra de los demandados podría sentar un precedente para futuras reclamaciones dirigidas a exchanges, custodios o cualquier entidad que mantenga criptoactivos inactivos. Por ahora, los demandantes se enfrentan a una ardua tarea probatoria: demostrar que la inactividad equivale a abandono y luego demostrar que son los legítimos descubridores.

Qué observar: la decisión del tribunal sobre si aceptar la réplica adicional de Cohen y, lo que es más importante, si un juez establecerá que los Bitcoin autocustodiados no pueden ser confiscados simplemente porque no se han movido. Esa decisión podría tener repercusiones mucho más allá de esta única billetera.

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