La Ley C-15 reconoció formalmente a las stablecoins como infraestructura de pago en Canadá, dando al país una base legislativa para competir en un mercado global ahora valorado en más de 400 mil millones de CAD. El Parlamento ha avanzado, pero el trabajo real – redactar las regulaciones que hagan funcional la ley – aún no ha comenzado.
La prohibición general de pagar intereses o rendimientos “directa o indirectamente” crea un problema estructural. Esta redacción es lo suficientemente amplia para incluir recompensas basadas en la actividad, lo que significa que las stablecoins en dólares canadienses no pueden ofrecer las características de rendimiento que las stablecoins en USD utilizan para atraer y retener capital. Esto representa un hándicap competitivo autoimpuesto. Si posees USDT u otro instrumento vinculado al dólar a nivel global, el rendimiento suele estar incorporado. Si tienes una stablecoin CAD bajo el marco actual, no obtienes ganancias.
La fragmentación regulatoria entre las autoridades provinciales y federales ya ha generado tres stablecoins CAD diferentes que operan bajo tres regímenes distintos. Las regulaciones de implementación necesitan una cláusula explícita de supremacía federal para evitar que esta fragmentación se consolide en una confusión permanente en el mercado. Sin claridad sobre cuál autoridad tiene la última palabra, los emisores no tendrán un terreno estable para desarrollarse.
Kraken fue el primer exchange en listar QCAD, posicionándose como la primera stablecoin CAD plenamente regulada en Canadá. La plataforma también permitió a los poseedores ganar recompensas por sus posiciones, una función que de otro modo contradice la prohibición de rendimiento de la ley. Cómo se encaja esto con el texto legal sigue siendo una pregunta abierta que el proceso de redacción regulatoria deberá resolver.
El tiempo para construir sobre esta base es limitado. Jurisdicciones que avanzan más rápido – Estados Unidos, Reino Unido, Singapur – ya están atrayendo capital y talento hacia la infraestructura de stablecoins. Canadá ya tiene un lugar en esta mesa, pero sólo si las regulaciones avanzan lo suficientemente rápido como para ser relevantes. La legislación está en marcha. Lo que traders y emisores necesitan ahora es claridad sobre el tratamiento del rendimiento, primacía federal sobre la superposición provincial y un cronograma de implementación que no se prolongue durante otros dos años de incertidumbre.
Conviene vigilar el proyecto de regulaciones cuando se publiquen. La redacción sobre rendimiento determinará si las stablecoins CAD serán infraestructuras competitivas para el comercio global o seguirán siendo un producto de nicho doméstico.
La Ley de Stablecoins de Canadá es oficial. Lo difícil viene ahora
La Ley C-15 de Canadá reconoce formalmente a las stablecoins como infraestructura de pago, posicionando al país para competir en el mercado global de stablecoins de 400 mil millones de CAD. Sin embargo, la prohibición de pagar intereses limita su competitividad frente a las stablecoins vinculadas al USD.